Por Luisa Fuentes

Hoy en día, las redes sociales están alimentando la demanda mundial de “selfies” con animales salvajes, pero detrás de todos esos “likes” en Instagram,  hay una vida de sufrimiento para los animales y un peligro personal para los turistas. Lamentablemente, el uso de animales exóticos como accesorios para selfies es una tendencia creciente en todo el mundo, según el grupo conservacionista World Animal Protection.

En grandes destinos turísticos como Brasil y Tailandia, animales exóticos en peligro de extinción se utilizan habitualmente como accesorios para selfies con turistas. Distintos animales como perezosos, loros, monos, elefantes, delfines, reptiles, por mencionar solo algunos, son utilizados como negocio para invitar a los turistas a posar para una foto con ellos, por cierta cantidad de dinero. Los animales seguramente se ven “lindos” y la foto probablemente será un éxito, pero hay un mundo oscuro de crueldad y explotación detrás de esta práctica.

Los animales en cautiverio con fines de lucro, son golpeados, privados de alimento y encadenados con el objetivo de que no puedan escapar. “Los animales no realizan trucos porque que quieran hacerlo. Primero están “rotos”, torturados y traumatizados” declaró un vocero de Animal Protection.

Ya sea nadar con delfines, alimentar monos o montar elefantes, nuestra compulsión de tomar, publicar y compartir selfies de la vida silvestre está contribuyendo a la explotación de los animales, alimentando la demanda de dicho “producto”. Si bien, no todo el turismo en la vida silvestre es perjudicial, existen ejemplos en todo el mundo de animales que se utilizan con fines de lucro de formas que les infligen sufrimiento o los ponen en peligro.

Según un reporte del World Animal Protection, los turistas no necesariamente son mal intencionados, simplemente desinformados.  “Estas son personas que aman a los animales, que quieren tener una experiencia auténtica con ellos, y esto simplemente no es así. Intimar demasiado con los animales para tomar fotografías es una actitud que debemos cambiar”, dijo la portavoz Cassandra Koenena a CBC News.

Al escanear publicaciones en redes sociales, la WAP descubrió que Instagram en particular, cuenta con una amplia galería de explotación animal, con sus 800 millones de usuarios en todo el mundo publicando aproximadamente ¡90 millones de fotos cada día!

Sumado a eso, entre el 2014 y el 2017 hubo un aumento del 292% en el número de selfies de vida silvestre publicados en Instagram. Los datos también mostraron que alrededor del 40% del número total de selfies de vida silvestre se consideran “selfies malas”, es decir, imágenes de turistas abrazando, molestando o interactuando de manera inapropiada con animales.

Los 10 animales más populares para selfies son los elefantes, canguros, varios primates, leones, tigres, perezosos, koalas, delfines, jirafas y las tortugas. Sin embargo, no estamos conscientes de que esta práctica, ¡está literalmente matando a estos encantadores seres vivos!

En el año 2017 se registraron dos casos de dos crías de delfines que murieron de shock por sofocación al ser separados de sus madres y ser cargados por decenas de turistas para tomarse fotos. Caso no muy diferente al de dos pavorreales que también murieron a causa de un shock por ser acosados por una masa de turistas que se tomaron fotos con ellos y arrancaron sus plumas. O el caso de los perezosos, los cuales son animales naturalmente tranquilos, con necesidad de paz y tranquilidad para sobrevivir y una vez sacados de su hábitat y sometidos a repetidos contactos humanos, sufren una enorme ansiedad y estrés, lo que significa que la mayoría de ellos no sobreviven por más de seis meses.

La lista podría seguir y seguir. Pero nosotros como turistas, tenemos el poder de detener esta práctica dejando de crear demanda y recordando que la foto no es lo que representa crueldad, sino lo que ha sucedido antes de esta.

¡Seamos turistas informados, conscientes y responsables!

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